Noticia de última hora (01/02/12 22:13):
La poetisa y premio Nobel de Literatura de 1996, Wislawa Szymborska, ha muerto a los 88 años en Cracovia.
Ha sido una de las mejores poetas europeas del siglo XX, de tema civil y de amor.
No se me ocurre mejor homenaje que leerla, para que siga existiendo su vida en nuestra memoria.
Aquí os dejo una muestra de sus poesías.
¡Buen provecho!
Fin
y principio – Wislawa Zsymborka
Después
de cada guerra
alguien tiene que limpiar.
No se van a ordenar
solas las cosas,
digo yo.
Alguien debe echar los
escombros
a la cuneta
para que puedan pasar
los carros
llenos de cadáveres.
Alguien debe meterse
entre el barro,
las cenizas,
los muelles de los sofás,
las astillas de
cristal
y los trapos sangrientos.
Alguien tiene que
arrastrar una viga
para apuntalar un muro,
alguien poner un
vidrio en la ventana
y la puerta en sus goznes.
Eso de
fotogénico tiene poco
y requiere años.
Todas las cámaras se
han ido ya
a otra guerra.
A reconstruir puentes
y
estaciones de nuevo.
Las mangas quedarán hechas jirones
de
tanto arremangarse.
Alguien con la escoba en las
manos
recordará todavía cómo fue.
Alguien
escuchará
asintiendo con la cabeza en su sitio.
Pero a su
alrededor
empezará a haber algunos
a quienes les aburra.
Todavía
habrá quien a veces
encuentre entre hierbajos
argumentos
mordidos por la herrumbre,
y los lleve al montón de la
basura.
Aquellos que sabían
de qué iba aquí la
cosa
tendrán que dejar su lugar
a los que saben poco.
Y
menos que poco.
E incluso prácticamente nada.
En la hierba
que cubra
causas y consecuencias
seguro que habrá alguien
tumbado,
con una espiga entre los dientes,
mirando las
nubes.
De
"Fin y principio" 1993
Versión de Abel A. Murcia
Posibilidades
– Wislawa Zsymborka
Prefiero
el cine.
Prefiero los gatos.
Prefiero los robles a orillas del
Warta.
Prefiero Dickens a Dostoievski.
Prefiero que me guste la
gente
a amar a la humanidad.
Prefiero tener a la mano hilo y
aguja.
Prefiero no afirmar
que la razón es la culpable de
todo.
Prefiero las excepciones.
Prefiero salir antes.
Prefiero
hablar de otra cosa con los médicos.
Prefiero las viejas
ilustraciones a rayas.
Prefiero lo ridículo de escribir poemas
a
lo ridículo de no escribirlos.
Prefiero en el amor los
aniversarios no exactos
que se celebran todos los días.
Prefiero
a los moralistas
que no me prometen nada.
Prefiero la bondad
astuta que la demasiado crédula.
Prefiero la tierra vestida de
civil.
Prefiero los países conquistados a los
conquistadores.
Prefiero tener reservas.
Prefiero el infierno
del caos al infierno del orden.
Prefiero los cuentos de Grimm a
las primeras planas del periódico.
Prefiero las hojas sin flores
a la flor sin hojas.
Prefiero los perros con la cola sin
cortar.
Prefiero los ojos claros porque los tengo
oscuros.
Prefiero los cajones.
Prefiero muchas cosas que aquí
no he mencionado
a muchas otras tampoco mencionadas.
Prefiero
el cero solo
al que hace cola en una cifra.
Prefiero el tiempo
inséctil al estelar.
Prefiero tocar madera.
Prefiero no
preguntar cuánto me queda y cuándo.
Prefiero tomar en cuenta
incluso la posibilidad
de que el ser tiene su razón.
De
"Gente en el puente" 1986
Versión de Gerardo Beltrán
Amor
a primera vista
– Wislawa Zsymborka
Ambos
están convencidos
de que los ha unido un sentimiento
repentino.
Es hermosa esa seguridad,
pero la inseguridad es más
hermosa.
Imaginan que como antes no se conocían
no había
sucedido nada entre ellos.
Pero ¿qué decir de las calles, las
escaleras, los pasillos
en los que hace tiempo podrían haberse
cruzado?
Me gustaría preguntarles
si no recuerdan
-quizá
un encuentro frente a frente
alguna vez en una puerta giratoria,
o
algún "lo siento"
o el sonido de "se ha
equivocado" en el teléfono-,
pero conozco su respuesta.
No
recuerdan.
Se sorprenderían
de saber que ya hace mucho
tiempo
que la casualidad juega con ellos,
una casualidad no
del todo preparada
para convertirse en su destino,
que los
acercaba y alejaba,
que se interponía en su camino
y que
conteniendo la risa
se apartaba a un lado.
Hubo signos,
señales,
pero qué hacer si no eran comprensibles.
¿No habrá
revoloteado
una hoja de un hombro a otro
hace tres años
o
incluso el último martes?
Hubo algo perdido y
encontrado.
Quién sabe si alguna pelota
en los matorrales de
la infancia.
Hubo picaportes y timbres
en los que un
tacto
se sobrepuso a otro tacto.
Maletas, una junto a otra, en
una consigna.
Quizá una cierta noche el mismo sueño
desaparecido
inmediatamente después de despertar.
Todo principio
no es mas
que una continuación,
y el libro de los acontecimientos
se
encuentra siempre abierto a la mitad.
De
"Fin y principio" 1993
Versión de Abel A. Murcia
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